
Alrededor de todo el mundo existieron y existen artistas que generaron obras que podrían haber sido explotadas por marcas. La reciente obra “Pencil vs Camera” de Ben Heine es un claro ejemplo de ello. La combinación de fotografías y dibujos genera el juego perfecto para imaginar una nueva realidad. Esta iniciativa podría haber funcionado perfectamente para cualquier marca de lápices, como ser Faber-Castell.

Desde ComenTom les traemos esta iniciativa, para que los creativos de todas las agencias aprendan a abrir los ojos. Que chequeen lo que sus colegas los artistas generan. Estas ideas tienen alto potencial comercial y sería un error no explotarlo!
Para ver mas piezas de esta obra visiten www.benheine.com